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Valencia enfrenta sus retos del cambio climático y limpieza urbana

Valencia, una ciudad siempre vibrante y cálida, está pasando por momentos críticos. La limpieza urbana y el cambio climático se han convertido en temas candentes en la agenda política local. Dentro de este ambiente de debates, el concejal de Limpieza y Recogida de Residuos, Carlos Mundina, ha propuesto medidas significativas para mejorar la limpieza en la ciudad. Por otro lado, también se está llevando a cabo un plan para combatir los desafíos climáticos que enfrenta Valencia. Vamos a desgranar estos temas uno a uno.

El Ple aprova impulsar la neteja i la recollida de residus en la ciutat

Medidas para mejorar la limpieza en Valencia

Carlos Mundina ha sido franco en reconocer la necesidad de “implantar nuevas medidas de control” sobre la limpieza en la ciudad. En el último Pleno, se aprobó su propuesta de continuar mejorando los servicios públicos de limpieza, la cual fue bien recibida por el equipo de gobierno aunque no tanto por la oposición.

La decisión implica una revisión exhaustiva y reforzamiento de las tareas de limpieza actuales. Se busca hacer un seguimiento más riguroso del trabajo realizado por las contratas. Parte de esta mejora surgió de una propuesta de Compromís que, junto con la adición del grupo Socialista, resaltó la necesidad de un estudio técnico exhaustivo. Este estudio busca adaptar el sistema de recogida de residuos a las zonas turísticas para minimizar su impacto ambiental.

Sin embargo, la oposición no escatimó críticas, llamando la atención sobre el creciente problema de apartamentos turísticos que, según ellos, contribuyen en gran medida al desorden en la ciudad. Lluïsa Notario mencionó que, según encuestas recientes, el problema de la limpieza continúa escalando como una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos.

El desafío del cambio climático

En paralelo a las preocupaciones sobre la limpieza, el concejal Carlos Mundina también ha planteado medidas para mejorar el clima urbano. Con el respaldo del Pleno, se acordó continuar trabajando en la redacción de un Plan de Mejora Climática en Valencia. Esta moción es vista como un complemento necesario a las críticas medidas anti-cambio climático de Compromís.

Compromís había propuesto una serie de acciones enfocadas en la creación de más espacios sombreados, el aumento del arbolado y otras innovaciones para responder al aumento de las temperaturas. En contrapartida, Mundina defendió las acciones ya emprendidas por el gobierno municipal, mencionando la apertura de refugios climáticos y el establecimiento de más fuentes de agua refrigerada.

Sergio Campillo de Compromís acusó al gobierno de no dimensionar adecuadamente la urgencia del cambio climático. Sin embargo, iniciativas como el desarrollo de un plan verde escolar para renaturalizar los patios de colegios sugieren un paso en la dirección correcta.

La compleja relación con la EMT

Un tema que también encendió el debate es la deuda que la Generalitat mantiene con la Empresa Municipal de Transportes (EMT). Se aprobaron gestiones para reclamar esta deuda, estimada en 40 millones de euros. Según Jesús Carbonell, concejal de Movilidad, esta cuestión es crucial para mejorar el servicio de transporte local.

Sin embargo, Giuseppe Grezzi de Compromís sostiene que la deuda es producto de una mala gestión, criticando la falta de acción por parte del Ayuntamiento para resolver este problema. La delicada situación financiera de la EMT sigue siendo un tema a resolver para el buen funcionamiento del transporte público.

Discursos de odio y su impacto en la comunidad

Por otro lado, una moción propuesta por el grupo municipal socialista, destinada a condenar discursos de odio que estigmatizan a las personas migrantes, fue tristemente rechazada. Las declaraciones de Eduardo Béjar Méndez, quien subrayó que los discursos de deportaciones masivas sólo cultivan odio innecesario, resuenan en un contexto tenso.

Valencia, una ciudad vibrante y acogedora, tiene un amplio porcentaje de población migrante, y muchos consideran que esta diversidad es uno de sus mayores activos. Sin embargo, la falta de consenso sobre la necesidad de abordar los discursos de odio muestra que todavía queda mucho por hacer en materia de equidad y convivencia.