NOTICIAS DE VALENCIA Vive Valencia

Valencia y la tecnología: una relación de amor y temores

La última encuesta del Barómetro Municipal sobre Innovación y Nuevas Tecnologías ha sacado a la luz lo que la gente de Valencia piensa sobre su ciudad y su creciente adopción tecnológica. Los valencianos puntúan con notas altísimas su calidad de vida, pero como en cualquier historia de amor, también hay momentos de incertidumbre y miedo, incluyendo una preocupación constante por el acceso a la vivienda. No obstante, lo que más destaca es el auge en el interés por la tecnología.

La ciudadanía valora con una nota media alta de 8,4 el grado de satisfacción de vivir en Valencia

Una ciudad amada

Primero lo primero: los valencianos aman su ciudad. Con una media de 8,4 puntos sobre 10, el grado de satisfacción por vivir en Valencia es impresionante. Los números hablan por sí solos: el 23,2% de los encuestados otorgaron la puntuación máxima de 10, mientras que nada más que un diminuto 1,6% piensa que Valencia merece menos de 5 puntos. Si atendemos a cifras comparativas, la percepción de Valencia es 15 puntos más positiva que la de España y 7,8 puntos más optimista que la de la Comunitat Valenciana.

Ahora, desmenucemos un poco cómo es que Valencia logra este nivel de felicidad. Resulta que el 23,9% de los participantes opina que Valencia mejoró en el último año. Quizás esta percepción positiva esté influenciada por el carácter innovador de la ciudad, su conexión con la tecnología o tal vez por una simple, pero poderosa, sensación de comunidad.

Tecnología: un arma de doble filo

No hay ciudad que se precie moderna que no esté sumida en el abrazo, a veces cálido y otras veces traicionero, de la tecnología. En Valencia, el 62,2% de los encuestados se siente interesado por la innovación tecnológica. Este entusiasmo es especialmente fuerte en los jóvenes menores de 40 años, un 76.2% siente una afinidad particular por la tecnología. Pero la cosa cambia conforme las canas aparecen, y es que solo el 39,4% de los mayores de 65 años mantiene este interés.

Al examinar cómo influye la tecnología, los valencianos tienen sentimientos encontrados. El 94% cree que la innovación tecnológica tiene un gran impacto en sus vidas; sin embargo, también existe una notable incertidumbre, que puntúa 6 de 10, solo ligeramente superada por el optimismo y la confianza.

El efecto de la tecnología está, por tanto, entre el amor y el cautelo. Para el 30,4% de los encuestados, mejora su calidad de vida, pero un 7,6 de ellos siente cómo su presencia amenaza la estabilidad del empleo. De hecho, el 44,3% percibe la innovación de las últimas dos décadas como positiva, mientras que un 11,8 % la considera perjudicial.

El eterno problema: la vivienda

Al igual que en grandes ciudades de España, el acceso a la vivienda sigue siendo el problema más preocupante para los valencianos. El 21,6% sitúa esto como su principal preocupación, especialmente al considerar el alto costo de los alquileres y la escasa oferta disponible. Esta preocupación no es única de Valencia, pero resalta en las encuestas como un problema agudizado en la vida cotidiana.

AppValencia: una ayuda tecnológica a la mano

Por otro lado, en el día a día, la app móvil del Ayuntamiento, AppValencia, demuestra ser un recurso útil para los ciudadanos. Aunque no se lleva la máxima puntuación, con un promedio de 6.6, es bien valorada por ayudar a realizar gestiones municipales (42%) y comunicar problemas en la vía pública (34,5%).

Parece que los valencianos están encontrando en sus smartphones una herramienta cómoda y eficaz para conectarse con su entorno de manera rápida y accesible. Al fin y al cabo, si algo componen a una ciudad moderna es la eficiencia que la tecnología puede sumar a nuestra cotidianidad.

Valencia, con su sol brillante y mar turquesa, emerge como un lugar donde la tradición y la modernidad danza en un mismo espacio. Los habitantes aman su ciudad, pero no son ciegos ante los retos que presenta una sociedad en transición tecnológica. Aunque el camino está pavimentado con el brillo del progreso, la oscuridad de sus dudas también matiza el trayecto. Este equilibrio intrigante mantiene a Valencia en un estado fascinante de continua evolución.